Conductor, cable de tierra y cobre para infraestructura ferroviaria
Feeders, líneas de alimentación de tracción y circuitos de tierra: la especificación se cierra con la ingeniería antes de fabricar, no después.
La alimentación de tracción tiene un régimen de carga que no se parece al de una línea de distribución. La corriente sigue al tráfico: picos de arranque, huecos entre circulaciones, variaciones a lo largo del día. Un conductor dimensionado para corriente nominal constante puede quedarse corto en el pico y sobrar el resto del tiempo.
Por eso, en estos proyectos la sección no se decide sólo por la intensidad. Se decide por la temperatura que alcanza el conductor a lo largo de ese ciclo, y por lo que esa temperatura hace con la flecha —que en un entorno de gálibos ajustados no es una cifra teórica— y con el envejecimiento del material a veinte o treinta años vista.
Añada que el material convive con una infraestructura ya definida: apoyos, distancias, paralelismos con la vía y coordinación con el resto de instalaciones. Es un sector en el que llegar con una propuesta cerrada sin haber hablado con la oficina técnica rara vez sirve de algo.
No todo el metal de una electrificación hace lo mismo
Conductor desnudo de aluminio o aluminio-acero, dimensionado por ciclo de carga y temperatura admisible. Manda la sección, la carga de rotura para el vano y el comportamiento térmico. Gama de 10 a 1.500 mm², con carga de rotura de 1,95 a 424,41 kN.
Acero galvanizado o acero recubierto de aluminio a lo largo del trazado, con el criterio de la corriente de falta y su duración. La gama de acero cubre de 5,95 a 620,6 mm², con cargas de hasta 721,50 kN.
Cobre desnudo, duro o recocido según se instale fijo o haya que conformarlo en obra. 22 referencias de 6 a 490,6 mm², con la clase de cableado indicada: no es el mismo cobre para una conexión a estructura que para un anillo enterrado.
Los datos que pedimos antes de proponer una sección
No son un formalismo: cada uno cambia la referencia que sale al final.
- Ciclo de carga previsto
- Intensidad máxima, duración de los picos y perfil a lo largo del día. Sin este dato, la única alternativa es dimensionar por el peor caso permanente, que casi siempre significa comprar más sección de la necesaria.
- Temperatura máxima admisible en servicio
- Fija el límite térmico y, con él, la flecha máxima. Es el dato que conecta la elección eléctrica con la comprobación de gálibos.
- Vanos y tensión de tendido
- Con el coeficiente de seguridad del proyecto determinan la carga de rotura necesaria. En trazados ferroviarios los vanos suelen ser regulares, y eso ayuda: permite ajustar sin sobredimensionar.
- Diámetro exterior resultante
- De él dependen grapas, retenciones y amortiguadores. Publicamos el diámetro exacto de cada referencia y los accesorios compatibles, con cable admisible de 3 a 50,4 mm.
- Designación y norma exigidas
- Si el pliego cita la designación de otro catálogo, la contrastamos con la normalizada antes de ofertar. No damos por equivalentes dos conductores solo porque coincida la sección.
Qué entra en juego




La ventana de trabajo manda sobre el calendario
En infraestructura ferroviaria el material que llega tarde no se monta la semana siguiente: espera a la próxima ventana, que puede ser un mes después. Es la diferencia práctica más grande respecto a una línea eléctrica convencional, y la razón por la que preferimos cerrar el plan de entregas dentro de la oferta y no como un anexo posterior.
Cuando el montaje va por tramos y por fases, el despiece de bobina y el calendario se organizan alrededor de las fechas en las que realmente se puede trabajar en vía. Si hay que anticipar una parte del suministro para cubrir una ventana concreta, se dice en la oferta y no cuando ya no hay margen.
- UNE-EN 50341 — líneas aéreas de más de 1 kV en corriente alterna, para los tramos que le apliquen.
- UNE-EN 50182 e IEC 61089 — designación y características de los conductores desnudos.
- UNE-EN 50122-1 — instalaciones fijas ferroviarias: medidas de protección eléctrica y puesta a tierra.
- IEC 61284 — requisitos y ensayos de los herrajes de línea aérea.
- IEC 60228 — clases de cableado del cobre, relevante en circuitos de tierra y equipotencialidad.
Lo que nos plantean las oficinas técnicas
¿En qué se diferencia elegir un conductor para tracción?
En el ciclo de carga. La sección no se decide por la corriente nominal, sino por la temperatura máxima admisible a lo largo del ciclo y por el efecto de esa temperatura sobre la flecha y sobre el envejecimiento del material. Un conductor correcto en régimen permanente puede no serlo con un perfil de carga ferroviario.
¿El cobre entra en estos proyectos?
Sí, y con peso propio: puestas a tierra, conexiones equipotenciales y circuitos de retorno. Publicamos 22 referencias de 6 a 490,6 mm², indicando si es cobre duro o recocido y su clase de cableado, porque en instalación fija y en conexión a estructura no se usa el mismo.
¿Trabajáis directamente con la ingeniería del proyecto?
Es lo normal aquí. La especificación rara vez llega cerrada: faltan el ciclo de carga, los vanos o la temperatura de cálculo. Revisamos esos datos con la oficina técnica antes de ofertar, porque una sección mal elegida se arrastra hasta el sistema de herrajes y hasta el dimensionado de los apoyos.
¿Cómo se coordina el suministro con las ventanas de trabajo?
Al revés de lo habitual: primero la fecha de montaje, después el despiece y el calendario de entrega. Preferimos cerrarlo dentro de la oferta.
¿Está definiendo la especificación del conductor?
Mándenos el ciclo de carga, los vanos y la temperatura de cálculo. Le devolvemos las referencias que encajan, con su construcción y su sistema de herrajes, en 24–48 h laborables.
